Uriarte

con el agua por las rodillas llegué a la calle uriarte 1554, había un taller mecánico con una parra en el patio del fondo y enseguida pensé “es acá”… recorrí la ciudad durante un año, solo la convicción del proyecto hizo que no abandonara la búsqueda; palermo viejo todavía era un barrio de vecinos y talleres

almorzábamos todos los días en el club eros o pedíamos empanadas en la cupertina… abríamos de lunes a viernes, los sábados nos quedábamos hasta tarde: la puerta estaba siempre abierta

siempre me gustó la idea del galpón y sánchez (p.s.e. arq.) dio su nota de escala cuando decidió poner el vidrio más grande fabricado en argentina hasta ese momento: aquella vidriera generosa fue el sello de uriarte

fue el principio de un barrio que se transformaba… inauguraban espacios de ropa, muebles, juguetes o diseño, además de disquerías, bares, librerías, bazares y restós; ya estaban diana cabeza, marisa marana, ricardo paz, la pasionaria, net, cat ballou e ifd, y después llegaron freud & fahler, nadine, calma chicha, bar 6, valeria leik, social paraíso, plaza color, bar uriarte, casa cruz, uma, el faro, lejano oriente, papelera palermo, desde asia, la mejor flor… hacíamos movidas, nos potenciábamos

pronto aparecieron las marcas, se produjo un cambio… palermo viejo se shoppinizó

INDUSTRIA ARGENTINA

CORRIENTES

mis largas estadías en el campo correntino me inspiraron el amor por la tierra y el respeto por el trabajo artesanal desde mercedes partía hacia los parajes de los esteros del iberá (boquerón, ibirapitá y perugorría), donde me encontraba con los artesanos… me enseñaron mucho, para ellos el tiempo es la salida y la puesta del sol… un objeto artesanal se aprecia de verdad cuando se conoce su proceso; emociona ver cómo los artesanos salen de cacería en busca de sus materiales, sean fibras –pastos, enredaderas, palmas–, barro, maderas, cueros, plumas o lanas, para después prepararlos (secar, mojar, pelar, hilar, cortar) y ponerse sin descanso a trabajar… a muchos de ellos les llevaba dibujos, lo disfrutaban… no fue un trabajo fácil: lugares de difícil acceso, la comunicación también… los tiempos son de ellos, no nuestros

corrientes fue un punto de partida para muchos viajes por el norte

muchas veces me hacían la pregunta “¿por qué todo blanco?” y lo cierto es que el blanco siempre me gustó: mi momento preferido de las casas era el día en que se vestían de blanco para pasar el verano

NIDO Y CONCHA →